jueves, 28 de junio de 2012

Reseña: Besos de Murciélago - Silvia Hervás

Sinopsis:

James, un chico de la alta sociedad inglesa, va a pasar las vacaciones de Navidad con los Graham, una familia de clase media americana. Kesley será la encargada de hacerle de anfitriona, pero la verdad es que no lo tendrá nada fácil: la personalidad excéntrica y sofisticada de James se desvelará muy pronto.


Acostumbrado a un tipo de vida propio de las élites, no aprueba ni a los amigos, ni al hermano rasta, ni la comida, ni la forma de vestir de Kesley. James extiende periódicos para sentarse en el autobús, compra los alimentos más caros y exclusivos del supermercado, pide taxis cada día y humilla a Kelsey con sus comentarios impertinentes.
A pesar de las continuas peleas, de las ironías fuera de tono del inglés y de los cortes exasperados de Kelsey, la convivencia les forzará a establecer pactos y, poco a poco, el abismo que hay entre ellos se irá estrechando hasta que una noche, con unas copas de más y ante la sorpresa de Kelsey, James la besará con la excusa del muérdago navideño.


Mi Opinión

James es una chico que vive como príncipe en su mansión en Londres, lo que lo ha hecho un niño mimado y engreído. Cuando sus padres deciden mandarlo de intercambio por un mes a EUA y conoce a la familia Graham, piensa que es lo peor que le puede suceder. Pero sobre todo Kelsey, una chica a la que apoda "la Basurera" que se viste muy mal, es desordenada y muy liberal.

Al principio no tenía ni idea de el porqué del título "Besos de Murciélago" ya que no hay nada sobrenatural. Pero al parecer lo sacan de un dicho:

¡bajo el muérdago, beso de murciélago!

Entre Kelsey y James desde el momento en que se conocen es odio a primera vista. Para Kelsey, James es un pringado, maniatico de la limpieza, creído y egoísta. Para James, Kelsey, es una tonta, desordenada, sucia, desobligada.

En cuanto empecé a leer me cayó bien Kelsey y realmente sentía ganas de yo misma matar a James por todo lo que hacía y decía. Sin embargo como dicen, del odio al amor hay un solo paso. Y en este caso así es, sin embargo James vive en Londres así que está el temor de sus personalidades opuestas y los continentes de separación.

Kelsey me encantó, lo que es mucho decir porque pocas protagonistas me gustan. PERO hubo una cosa que no me gusto de ella, que en algunos momentos empezaban con cosas de "voy a emborracharme, al cabo estamos en América", "voy a fumar marihuana porque soy joven todavía" esas cosas me desesperaban pero por lo demás estuvo muy bien.
James, le tomé cariño. Se comporta como un imbécil primero pero después empieza a cambiar gracias a Kelsey pero sin perderse a sí mismo. Eso me gusto. A pesar de no enamorarme de él me gustó mucho su evolución.

Marcus "el hermano rasta" de Kelsey me pareció simpático pero algo bipolar. Un momento le hacia el desayuno a Kelsey y al otro ignoraba a Kelsey y se emborrachaba.

De los demás amigos de Kelsey tenemos un vistazo, sin embargo no se profundiza en ninguno de ellos y no aportan mucho a la trama, personajes de relleno. Al igual que Matt "un seudo-pretendiente de Kelsey" al final ni se sabe que fue de él. -.-
También me hubiera gustado saber más de los padres de James pero tampoco obtenemos mucha información.

A pesar de que me encantó Kelsey y su relación con James. Me saco unas carcajadas, mi principal pega es que quedan muchos cabos sueltos. Tal vez no sean muy importantes porque se deja claro que pasará con los protagonistas pero al terminarlo me quede con muchas preguntas.

¿Kelsey y Marcus jamás confesaron el secreto? ¿Quién pagará "la plaza" de Kelsey? ¿Qué pasa con Matt? Sobre todo me hubiera gustado sabe porque James es así.
Y me pareció poco creíble que Kelsey no creyera que James tuviera dinero al principio viendo como compraba todo.

En resumen, Besos de Murciélago es una historia corta, sencilla y dulce.


Primeras líneas:

La gente caminaba de un lado a otro arrastrando las maletas por el pulido y brillante suelo del aeropuerto...
—¡Levanta más el cartel, Kelsey!, no vaya a ser que no nos vea —dijo mientras su marido le rodeaba los hombros con un brazo.
«Ojalá no nos vea; eso sería un golpe de suerte», pensó Kelsey. Ladeó la cabeza y, sintiéndose estúpida, alzó las manos todo lo que pudo, se puso casi de puntillas y movió de un lado a otro aquel ridículo cartel, en el que se leía en letras grandes y redondas: «Somos la familia Graham, ¡bienvenido a América!».

1 comentario:

  1. Aunque he oído comentarios buenos no me llama mucho el libro, tal vez espere si lo publican en papel.

    Buena reseña sin embargo! :) nos leemos

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